jueves, 20 de octubre de 2011

¿Y LA RESPONSABILIDAD DE CALDERÓN EN VERACRUZ Y EL RESTO DEL PAÍS?

Primera parte. Luego de la
ola de pánico desatada que se inició con el macabro cuadro urbano de
35 personas bajo un puente en la zona turística de Boca

ACTA PÚBLICA

Claudia Rodríguez



¿Y la responsabilidad de Calderón en Veracruz y el resto del país?
(Primera parte)



Luego de la ola de pánico desatada que se inició con el macabro cuadro
urbano de 35 personas bajo un puente en la zona turística de Boca del
Río, Veracruz, y que se continúo con otros hallazgos de cuerpos sin
vida en diferentes zonas e inmuebles de la región veracruzana, el
señor Felipe Calderón declaraba lo siguiente: “Veracruz, que yo creo
que se dejó en manos de Los Zetas no sé si involuntariamente,
probablemente, quiero suponer”.

Esa composición gramatical del señalamiento de Calderón, denotaba
antes que nada, que ni él mismo conoce el desarrollo de la “guerra
contra el narcotráfico” que ha comandado desde el inicio de su
administración, y que hoy muestra saldos negativos para su tarea y
responsabilidad, además que no reconoce la nula estrategia para minar
a los criminales, lo cual les ha permitido migrar sus mercados con
singular facilidad de una región a otra.

Claro que también los gobiernos estatales y municipales han tenido y
tienen, en esta empresa contra todo tipo de delincuentes de altos
vuelos, una responsabilidad al convalidar las acciones mandatadas por
Calderón. Pero es también evidente, que muchos gobiernos locales
enfrentaron a las células del crimen con sus policías y sus recursos,
antes de que desde el Ejecutivo se les enviaran recursos humanos,
materiales y económicos para atacar al flagelo. Y este apoyo ha
llegado siempre, una vez que el problema se instala y muestra sus
facetas violentas, despiadadas y de muerte.

Muchas fueron las voces que advirtieron al señor Calderón de la
necesidad de controlar la migración de la actividad del
narcotraficante, una vez que en un despliegue publicitario y
ostentoso, a las calles de algunas urbanidades como Juárez en el norte
del país, arribaron elementos del Ejército y Policías Federales. Sin
embargo, el llamado efecto cucaracha para el mercado de los
traficantes fue la forma de seguir expandiendo su mercado, que en
otras zonas tenía pocos contrapesos de seguridad.

Sería erróneo, que en el caso de Veracruz, Calderón y sus corifeos no
reconocieran que mientras él concentraba todas sus baterías en el
norte del país en contra de narcotraficantes y Zetas, en esa entidad,
se hacía también la tarea que en algún momento el gobierno Federal y
los medios de comunicación consignaron.

Vale acotar, que las tareas de investigación, detención e incluso de
enfrentamientos, no sólo fueron de acción exclusiva de las
instituciones del Gobierno de Veracruz. En varias ocasiones
participaron instancias federales como la Secretaría de la Defensa
Nacional (Sedena), la Secretaría de Marina (Semar), Secretaría de
Seguridad Pública (SSP) y hasta la Procuraduría General de la
República (PGR).

Así que señalar desde el Ejecutivo que Veracruz se dejó en manos de
Los Zetas, es tanto como escupir para arriba, pese a lo que se
pretende es iniciar una campaña electoral en contra de todo lo que no
sea calderonista rumbo a las elecciones del 2012.

Pactar con el narco o errar la estrategia para acabarlo, trae aunque
distintos, males terribles a la sociedad.



Acta Divina… El presidente Felipe Calderón señaló que en Veracruz
durante mucho tiempo se “desaparecían” a las víctimas de la violencia
y no creer la historia de que en ese estado se reportaban cero
secuestros.

No hay comentarios: