martes, 14 de febrero de 2012

Opinión de Eduardo Ibarra

Utopía

Bandazos de López Obrador

Eduardo Ibarra Aguirre

Polémico como ningún otro dirigente político y/o social, Andrés Manuel López Obrador provoca adhesiones masivas (casi) ilimitadas, simpatías diversas pero condicionadas y críticas acérrimas, cuasi personales, desde el más diverso abanico sociopolítico. No se contemplan las que se expresan más por comisión que por convicción, lo cual no implica que sus autores carezcan de razones, desde el duopolio de la televisión, los grandes consorcios de los diarios impresos y el oligopolio de la radio.
Para ilustrar las incoherencias y hasta bandazos políticos del candidato presidencial de las izquierdas, se refieren a dos extremos: De “al diablo con las instituciones” a “la república del amor”.
Presentadas como antitéticas, la formula diablesca (2006) y la amorosa (2012) enarboladas por el tabasqueño de Macuspana, tienen contextos que al omitirse dibujan a un animal político sellado por la locura en aras de residir y despachar en Palacio Nacional. Son para recordarse, al respecto, los ríos de tinta empleados para dilucidar la pertinencia del anuncio del entonces denominado en forma más clasista que racista como “el señor López”, adjetivo inaugurado por Santiago Creel, entonces secretario de Gobernación y “verdadero demócrata”, como tuvo a bien autodenominarse, junto a Vicente Fox y Martha Sahagún.
“Al diablo con las instituciones” es, sin duda, una frase harto polémica pero lo es más si se descontextualiza del papel del liderazgo en un movimiento de resistencia civil para impugnar lo que estimaron y aún consideran muchos electores como “nos robaron la Presidencia de la República”. Y una ofensiva política desde el poder público y los poderes fácticos, destacadamente Televisa y Televisión Azteca, para estigmatizar como violento e ilegal al vigoroso reclamo ciudadano para que se hiciera el recuento de los sufragios. Una exigencia elemental que al ser rechazada deslegitimó los resultados de la jornada del 2 de julio de 2006.

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