VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LA INTERVENCIÓN DEL
LIC. ENRIQUE PEÑA NIETO, CANDIDATO A LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA POR LA COALICIÓN COMPROMISO
POR MÉXICO, DENTRO DEL MARCO “LAS RESPUESTAS A LAS PREGUNTAS QUE PODRÍAN
TRANSFORMAR A MÉXICO”, EFECTUADO EN EL HOTEL MARRIOT DE ESTA CIUDAD.
Señoras y señores muy buenos días a todas y todos
ustedes. Me van a disculpar esta voz un poco deteriorada, pero yo creo que es
parte de la dinámica de una campaña intensa y a veces bajo los rayos muy
fuertes e intensos del sol, y bueno, así estamos pero aprecio mucho sobre todo,
la gran oportunidad de estar con ustedes.
De permitirme a partir de haber definido el día de
hoy como oportunidad para entregar a ustedes las respuestas a varias preguntas
que un grupo que ustedes representan y algunos ausentes de quienes siendo
intelectuales, académicos, empresarios han formulado a los candidatos que contienden
por la Presidencia
de la República ,
para realmente proponer, o más bien preguntar qué se espera de ellos a partir
de diferentes cuestionamientos que buscan incidir en la transformación de
México. Celebro este ejercicio porque sin duda da cuenta de la vitalidad de
nuestra democracia, da cuenta de la diversidad y pluralidad que México tiene, y
que sin duda es condición muy sólida y de fortalecimiento para nuestra sociedad
el que a partir de esta condición podamos realmente enriquecer la visión del
México que queremos tener en pleno siglo XXI.
Sin duda, la decisión y la propuesta y el compromiso
que vengo asumiendo durante esta campaña es el de dar pasos hacia adelante en
la construcción de un México de mejores condiciones para los mexicanos bajo el
régimen democrático que hemos construido entre todos los mexicanos y que en el
respeto a las diversas opiniones, a las distintas posiciones que se dan dentro
de la sociedad, más que ser este un elemento de impedir avance al desarrollo
del país, sea más bien punto de encuentro, punto que favorezca a la
construcción de un mejor escenario para todos los mexicanos.
Me dirijo a Jorge como moderador de esta mesa pero
al tiempo que entrego en este momento a todas y todos ustedes, a quienes están
presentes y a través de Jorge si me lo permiten, habré de entregar a quienes se
encuentran ausentes, las respuestas a las preguntas que ustedes formularon el
pasado 27 de marzo. Preguntas que ustedes intitularon Preguntas cuyas respuestas podrían transformar a México.
En ellas preciso de manera clara cuál es mi posición
y mi respuesta a estos cuestionamientos. Algunas podrán coincidir con la visión
y posición de cada uno de ustedes; otras quizá no. Pero sin duda este ejercicio
fortalece nuestra democracia y permite que, en las respuestas que estoy
entregando, haya certidumbre para la población de qué pueden esperar de un
servidor, de llegar a la
Presidencia de la República.
Creo que en toda competencia democrática es de
esperarse que quienes competimos dentro de ella, para alcanzar esta alta
responsabilidad, tenga la sociedad claridad, transparencia y, sobre todo, certidumbre
de lo que habrán de encontrar en cada uno de los candidatos.
Y que quien resulte triunfador, como aspiro en esta
competencia, sabrán a través de mis respuestas qué posición tengo y cuál es la
convicción que tengo a las respuestas que ustedes han formulado.
Quisiera adicionalmente, si me lo permiten y porque
considero importante a partir sí de los últimos acontecimientos que hemos
tenido, de lo que está viviendo este proceso democrático, y en lo que será una
invitación a todos ustedes para enriquecer lo que aquí quiero presentar:
Quiero tener un posicionamiento con respecto a lo
que hemos venido observando, y que parte de reconocer, primero, la pluralidad
de nuestra sociedad, la diversidad de posiciones y de escuchar tanto a aquellas
que están a favor, como a aquellas que disienten.
Y que para esta condición que hoy México tiene, y en
mi carácter de candidato a la
Presidencia de la República , quiero tener una posición muy clara en
reconocimiento, insisto, a la pluralidad de nuestra sociedad.
Quiero presentar ante ustedes lo que he intitulado
“un Manifiesto por una Presidencia Democrática” Y que genuinamente a distintos
cuestionamientos, a preguntas que me parece existen en algunos sectores de la
sociedad, debe haber claridad de quienes participamos, insisto, en este
proceso, y es a través de este instrumento que quiero tener una posición muy
clara de cómo aspiro a ejercer el poder desde la Presidencia de la República , dentro del
entorno democrático en el que México vive.
Si me permiten es un documento breve. Quisiera dar
lectura al mismo, y --como lo digo en la parte final-- hacerles al mismo tiempo
una invitación para fortalecer lo que en él planteo.
Por una Presidencia Democrática, manifiesto:
Que al recorrer el país durante esta campaña por la Presidencia de la República he escuchado
las voces de un México plural, que se expresa con libertad.
Escucho el entusiasmo de miles de mexicanos que me
manifiestan su apoyo, y aspiro a gobernar a la altura de su confianza. También
escucho a quienes no están de acuerdo con el proyecto que encabezo. No pretendo
gobernar en la unanimidad, quiero que construyamos un México unido y fuerte a
partir del reconocimiento y respeto de la diversidad de nuestras convicciones e
ideas.
Que a lo largo de las últimas décadas, México logró
la transición a la democracia. El valor del voto y el respeto al ejercicio de
las libertades políticas que hoy como país tenemos, es una conquista
irreversible lograda por muchos mexicanos de distintas generaciones, ideologías
y afiliaciones políticas.
Nuestra democracia no es patrimonio de un candidato
o de partido alguno, nuestra democracia es patrimonio de todos los mexicanos de
hoy y mañana; y como tal, debemos conservarla y fortalecerla.
Que soy candidato del Partido Revolucionario
Institucional, un partido con una amplia base social, integrado por millones de
mexicanos trabajadores y comprometidos que están en todas las regiones de
México.
Pertenezco a una generación que ha crecido en una
cultura democrática y quiere seguir viviendo en la democracia. Vamos a ganar el
futuro que merecemos no a reinstaurar pasados que superamos.
Hoy, como candidato del PRI aspiro a ser un
Presidente democrático. Creo, como la mayoría de los mexicanos de mi generación
que se debe gobernar en estricto apego a la Constitución y a las
leyes, y con respeto a los derechos políticos y las libertades de todos los
mexicanos.
Para ello, expongo en este manifiesto los principios
políticos a los que habré de apegarme si la mayoría de los mexicanos así lo
deciden, como Presidente de la
República.
Primero. Libertad de manifestación. El ejercicio de
la libertad de reunión y manifestación es pilar de nuestra cultura democrática.
Como Presidente de la
República protegeré el ejercicio de este derecho en todos los
espacios públicos del territorio nacional, y fomentaré una cultura de respeto y
tolerancia a todas las expresiones políticas.
Segundo. Libertad de expresión. Como Presidente de la República seré garante
de la libertad de expresión. Las críticas al Presidente de la República en todos sus
estilos y formatos serán escuchadas, respetadas y tomadas en cuenta. En una
presidencia democrática no caben ni la violencia en contra de los periodistas y
menos la censura.
Tercero. Relación con los medios. El gobierno debe
establecer una relación con los medios de comunicación acorde con una cultura
democrática. Como Presidente de la
República impulsaré una reforma constitucional para crear una
instancia ciudadana y autónoma, que supervise que la contratación de publicidad
de todos los niveles de gobierno en medios de comunicación, se lleve a cabo
bajo los principios de utilidad pública, transparencia, respeto a la libertad
periodística y fomento del acceso ciudadano a la información.
Sólo un país bien informado garantiza una cultura
democrática.
Cuarto. Derechos humanos. El respeto a los derechos
humanos debe ser premisa fundamental para el uso de la fuerza pública.
Promoveré las reformas constitucionales y legales necesarias para asegurar la
vigencia de protocolos de respeto a los derechos humanos en la actuación de las
fuerzas armadas y las policías de todo el país.
Las recomendaciones que, en su caso, emita la Comisión Nacional
de Derechos Humanos al gobierno federal serán acatadas y prontamente adoptadas.
Promoveré las reformas necesarias a las leyes
secundarias, para darle eficacia a la reciente reforma constitucional en
materia de derechos humanos; y el gobierno federal tendrá un rol
significativamente más activo en la promoción de una cultura de respeto a los
derechos humanos.
Cinco. Libertad religiosa. Encabezaré un gobierno
laico, respetuoso de la libertad de creencias y de las prácticas religiosas de
todos los mexicanos.
Sexto. No discriminación. Me propongo utilizar el
poder presidencial como una herramienta para acabar con la discriminación en
México.
Gobernaré sin prejuicios y promoveré una cultura de
respeto e inclusión en la vida social y productiva de todas las minorías, así
como de las personas con discapacidad.
En política migratoria daremos un trato a los
migrantes en México como el que exigimos para nuestros paisanos en el
extranjero.
Séptimo. División de Poderes. Ejerceré la Presidencia de la República con respeto a
la división de poderes.
El diálogo y la concertación legítima serán los
instrumentos primordiales del gobierno.
Me comprometo a tener un diálogo permanente y abierto con los liderazgos de todas las fracciones parlamentarias para lograr la aprobación, con amplios consensos, de las grandes reformas que México necesita independientemente de la correlación de fuerzas políticas en el Congreso de
Igualmente, me comprometo a respetar la genuina
independencia del Poder Judicial y de los órganos autónomos.
En todos los casos, buscaré el mayor consenso entre
las fuerzas políticas antes de enviar al Poder Legislativo las propuestas de
nombramiento de ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación e integrantes de los
órganos autónomos.
En política, entendemos nuestro tiempo y habremos de
hacerla bajo los principios y formas que demanda el siglo XXI.
Octavo. Elecciones libres. Como Presidente de la República no tendré
intervención alguna en los procesos electorales salvo garantizar que existan
siempre condiciones de seguridad y paz para el desarrollo de campañas y
jornadas electorales.
Con el Instituto Federal Electoral y el Tribunal Electoral
del Poder Judicial de la
Federación y los partidos políticos mantendré una relación de
respeto institucional.
Promoveré iniciativas de reforma para erradicar
definitivamente el uso electoral de los programas sociales de los tres niveles
de gobierno.
Noveno. Transparencia y Rendición de Cuentas. Una presidencia
democrática es también una presidencia eficaz y transparente en el uso de los
recursos públicos.
Impulsaré la creación de la Comisión Nacional
Anticorrupción como una instancia autónoma con capacidad de actuar ante casos
de corrupción gubernamental en el nivel federal, estatal y municipal a partir
de denuncias ciudadanas.
El titular de la Comisión deberá ser aprobado por mayoría
calificada en el Senado de la
República.
Asimismo, respetaré y acataré las decisiones del
Instituto Federal de Acceso a la
Información y Protección de Datos, y promoveré su
fortalecimiento institucional.
Como Presidente de la República seleccionaré
un equipo de colaboradores a partir de su capacidad, experiencia y honestidad.
No de sus relaciones familiares o de amistad.
El Presidente de la República y los mandos
superiores del gobierno haremos pública nuestra declaración patrimonial que deberá
ser auditada cada año, y propondré a senadores y diputados que hagan lo mismo.
Décimo. Federalismo y Transparencia. Ofrezco
replantear la relación política entre el gobierno federal y los gobiernos de
los estados y municipios en un marco de respeto al federalismo.
El gobierno federal debe apoyar con vigor y
compromiso la acción de los gobiernos estatales y municipales. Pero debe ser
también un activo promotor de una cultura de responsabilidad, transparencia y
rendición de cuentas en el uso de los recursos públicos.
Aceleraré la plena implementación de las reformas
constitucionales en materia de transparencia y homologación contable en los
estados y municipios.
Promoveré el fortalecimiento y autonomía legal y
política de los órganos de fiscalización de los estados. Y promoveré una
reforma constitucional para dotar al Instituto Federal de Acceso a la Información y
Protección de Datos de competencia en asuntos de los estados y municipios.
Los principios contenidos en este Manifiesto parten
de mi convicción de que los próximos seis años serán determinantes para
consolidar las libertades políticas de los mexicanos y dar vigor y contenido a
nuestra democracia.
Propongo a los mexicanos un diálogo abierto y franco
para la construcción de una nueva presidencia democrática.
Celebro por ello el que me hayan permitido leer este
Manifiesto ante ustedes, y que en los próximos días estaré asumiendo a través
de firmar este Manifiesto ante la presencia de representantes de la sociedad
mexicana; pero me he permitido adelantarlo el día de hoy por lo que ustedes
representan, por la invitación que a continuación les hago:
Convoco a intelectuales, académicos, políticos de
todas las militancias, organizaciones no gubernamentales, jóvenes
universitarios y a la ciudadanía en general a dialogar sobre este Manifiesto,
enriquecerlo y definir mecanismos que aseguren su vigencia.
Les propongo que vayamos juntos a ganar el futuro.
Convoco a los mexicanos a construir una presidencia
democrática a la altura de nuestras esperanzas.
Lo firma un servidor en unos días más, insisto, en
el curso de esta semana.
Y es a partir de este ejercicio que hoy hacemos, de
dar respuesta a sus distintas interrogantes que por supuesto buscan incidir en
lo que me parece hoy México quiere, demanda, a partir de distintas visiones,
que me he permitido anticipar este Manifiesto.
Es a ustedes a quienes en primer lugar lo doy a
conocer. Y por supuesto que en distintos espacios a lo largo de estas semanas
lo estaré compartiendo con otra representación de la sociedad mexicana.
Lo más importante, y con ello concluyo, es que
realmente, en el marco de esta competencia democrática lo que hagamos, lo que
postulemos y el compromiso que claramente vengo estableciendo, es para que
México avance, dé pasos hacia el futuro en la consolidación de nuestro régimen
democrático; en el respeto a los valores que la sociedad ha venido ganando y
construyendo.
Y ni un paso atrás. Se trata más bien de mirar hacia
adelante y de lograr la eficacia del gobierno que se traduzca en resultados
para todos los mexicanos.
Como lo he venido apuntando, creo que hoy se trata
de dar pasos, no sólo en el fortalecimiento de nuestra democracia y que no sólo
se agote en el proceso electoral; sino que la nuestra, nuestra democracia, sea
una que se traduzca en mayores y mejores resultados, porque así lo demanda la
sociedad.
Y que lograr este propósito de realmente mejores
resultados para la sociedad, será sin duda el fortalecimiento también mayor a
nuestro régimen democrático.
Gracias por este espacio que me han dispensado. Y
voy a quedar a las órdenes de todos ustedes en el diálogo que habremos de tener
en un momento más.
Muchísimas gracias.
- -
-o0o- - -
No hay comentarios:
Publicar un comentario